
Retomando, debo admitir que algunas pocas veces, mi instinto de ser humano femenino, me lleva a pensarme en dicho evento...Pero lo que me sucede aún más frecuentemente (mucho más frecuentemente) es tener que lidiar con los deseos manifiestos de mi querida abuela de verme caminar al altar como una virgen pura y enceguecida de felicidad, por estar destinada a permanecer, por los siglos de los siglos, a la vera de su príncipe azul.
Sin ir más lejos, anoche, mientras festejábamos en su casa el cumpleaños de mi madre, me dispongo a hojear el pilón enorme de revistas que tiene en su cocina. Ignorando las consecuencias de mis acciones, tomo un ejemplar merecedor de un Pullitzer que se intitulaba "Revista Caras Edición Especial: NOVIAS" y comienzo a examinarlo.
Para cuando levanto la mirada, los ojos de mi abuela brillaban como los del sediento que encuentra un oasis en el desierto, y una tímida lágrima recorría su mejilla. Como un acto reflejo, cierro la revista y opto por leer "Noticias", pero ya era demasiado tarde...Mi abuela otra vez se encontraba contándome sobre la noche que soñó que me casaba (describiendo el vestido que engalanaba a la perfección) y presionándome para que apresure tal realidad de modo que ella pudiera presenciarla antes de su muerte (si, creo que dijo la palabra "muerte").
Le comento (nuevamente) acerca de mis deseos de complacerla y de lo difícil que esto me resultaba, debido a que no hay ningún espécimen masculino disponible en mi vida...Luego, con una táctica bélica que podría llevarme a ganar la tercer guerra mundial, logro correrla de la temática y charlar sobre cualquier otra cosa, creyéndome claramente triunfadora.
Al terminar la noche, nos retiramos como acostumbramos a hacerlo: cargados de cachivaches que mi abuela nos ofrece cada vez que abandonamos su hogar (lease: fotos de mi madre en pañales de tela, revistas viejas, un tupper con alguna porción de torta que sobró, etc), nada fuera de lo común.
Llegamos a casa y a punto de ir a dormir, una imagen me abruma. Sin haberme noticiado al respecto, la "Edición Especial: NOVIAS" se encontraba entre todos los objetos adquiridos en la última visita; brillante y reluciente, haciendo de mensaje subliminal en la mesa de la cocina (mi cocina). La mujer rubia y feliz de la portada demostraba que la vencedora de la batalla había sido la madre de mi madre, y yo, aún asustada y desilucionada por mi torpeza de haber dejado que tal ejemplar se infiltrara en mi casa, me daba por vencida...
LLAMADO A LA SOLIDARIDAD: Por casualidad, algún lector del blog ¿se ofrece como voluntario para cumplir uno de los últimos deseos de una pobre viejecilla adorable pero algo manipuladora?
(...Y ese fue el día en el que el Blog "No City No Sex" quedó para siempre carente de lectores masculinos...)